| Una Constitución de burócratas
que deja al margen a los ciudadanos |
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| Es falso que el principio
que rige el funcionamiento de la Unión sea la democracia representativa. La
voluntad popular tiene su representación en el Parlamento Europeo, pero éste no elige a
la Comisión, ni al Consejo (Gobierno) ni a la Presidencia de la Unión. |
| La Unión Europea que se
pretende crear propicia una burocracia desmesurada, poco eficaz y muy difícil de
controlar. No puede haber control popular con la lejanía y el anonimato con los
que los organismos burocráticos europeos y nacionales tomarán muchas decisiones que nos
afectan de cerca. Y no puede haber buen control debido a la ausencia de principios claros
que proteger. |
| El texto constitucional es
ambiguo en la defensa de los derechos fundamentales. La Constitución no
garantiza explícitamente los derechos de la persona y de la familia, el derecho a la
libertad de educación... mucho menos protege con claridad el derecho a la vida. Y los
españoles sabemos por experiencia que las ambigüedades en estas materias pueden acabar
teniendo impactos negativos muy tangibles en nuestra vida cotidiana, en la capacidad para
sacar adelante a nuestras familias, elegir el colegio que queremos para nuestros hijos o
defender la vida de los más débiles. [volver] |